Buenas tardes tengan unos, otros no tan buenas y algunos puede que hasta malas. Este es la primera entrada que le escribo al blog en serio (¡Qué emoción!) y me gustaría contarles nada más como funciono, es decir, cómo me muevo por estos mares de letras y consigo desenmarañar mis ideas para luego plasmarlas. Lo primero y ante todo, nunca sé de qué voy a escribir hasta que me siento al ordenador y coloco las manos sobre el teclado (ya puedo tener cuatro millones de ideas, que hasta ese momento no decido cuál va a ser el próximo post). Por esta razón me ha sido muuuy difícil (pero mucho, ¿eh?) elegir la temática de este blog. Al final me decanté por (escogí) el ocio, que es lo más general que había (a parte de actualidad, pero eso me suena a noticiario, ¿a vosotros no?). Aquí espero expresar mis ideas, de todo tipo: filosóficas, científicas, musicales (de estas me temo que va a haber unas cuantas varias), lingüísticas y literarias e incluso deportivas (aunque no me vaya mucho, hay que hablar de todo, hombre). Tengo la ligera sensación de que muchas veces aburriré a más de uno (y de dos) pero es inevitable, soy así: aburrido. Sí, sí, es cierto, la gente que me conoce me lo dice y todo a la cara... no saben cuánto daño hace eso. Vale, no divago más (divagar: irse por las ramas) y lo dejo, que me están esperando las mates (los deberes, no os vayáis a pensar cosas raras, que soy aburrido, pero no tanto). Sean felices
Qué ironía, acabo de llegar y ya espero que alguien me reciba con los brazos abiertos, diciendo algo como "¡Hombre, te estábanos esperando, bienvenido!". Como es casi seguro (digo casi, porque la esperanza es lo último que se pierde) que eso no ocurra ni por azar (o por azahar, como oí hace bien poco) pues no queda otra persona para recibirme... que yo mismo. Trataré de actualizar este blog con mil y una historias y pensamientos de muy diversa índole (o tema, qué mas da) pero no puedo prometer nada, los estudios exigen tiempo y dedicación (...¿qué estoy diciendo? Bueno, lo dejo aquí, que desvarío). Sean felices